Plenario del Centro Social Seco 2008-2009
De ODS
PROPUESTA DE ORDEN DEL DÍA OFICINA DE DERECHOS SOCIALES
1. Presentación de las líneas de trabajo de cada uno de los colectivos
¿Cuál es el proyecto del colectivo/asociación a corto y largo plazo? ¿a quiénes se dirige? ¿qué temas trata? ¿qué herramientas utiliza para intervenir en la sociedad? ¿en qué momento de fuerzas está el colectivo? ¿Es Seco importante para el colectivo/asociación? ¿por qué elige estar en Seco? ¿cómo imagina el colectivo a Seco en un futuro?
Documentos adjuntos: Presentación de cada colectivo y visión del centro social. Para este debate desde la ODS proponemos algunos textos que puedan servir de base. Estos son la entrevista con Pancho (Casa Loca de Milán)Identidades Líquidas, el texto de Silvia (Casa Pública de Mujeres Eskalera Karacola)Apuntes Feministas desde y más allá de los Centros Sociales Okupados. y el texto Centros sociales: monstruos y máquinas políticas para una nueva generación de instituciones de movimiento
APORTACIÓN DE LA ODS A LAS PREGUNTAS Un poco de contexto
El proyecto de la ODS, de las Oficinas, agencias y espacios de lucha en torno a la cuestión migrante, precaria y de derechos a nivel estatal es el producto de una crisis. La crisis del movimiento global occidental. Los movimientos contra la guerra y el 14-M fueron casi los únicos síntomas fiables para poder decir que las características básicas de este movimiento global (heterogeneidad, horizontalidad, trabajo reticular, sentido general (molar) de las luchas y arraigo local (molecular) de las mismas) habían llegado a territorio hispano. Y estas reflexiones globales y locales vinieron acompañadas por una serie de argumentaciones de diferente calado fundamentales para entender nuestro trayecto y forma de intervención. En los años de las contracumbres y los foros sociales, de los que todo el mundo participó, se abrieron intensos debates sobre "lo local" y "lo global" quedando al descubierto una profunda reflexión sobre el ámbito territorial de la luchas. De un lado algunos grupos se fijaron más en las dinámicas globales: marcha de las contracumbres, organización de eventos, trabajo en redes y foros internacionales, mientras que otros grupos tendieron a trabajar, desde esta perspectiva que podríamos llamar global y zapatista, en espacios más reducidos territorialmente: barrios, ciudades, pueblos, etc. De este debate, resumible en el "piensa global" "actua local" surgieron miles de iniciativas de centros sociales, colectivos de barrio y asociaciones que trataron de hacer cumplir esta máxima, arraigando su trabajo en un territorio, en nuestro territorio, en nuestro caso , Madrid. Nuestra pequeña herramienta se llamó Colectivo Estrella, porque la gente que estaba en él era de este barrio (Más Info aquí). Pero el movimiento global entró en crisis y nuestro grupo también. El final de las movilizaciones contra la guerra, las lecciones del 14-M y las nuevas luchas que se fueron viviendo en aquellos años, desde el ciclo global (Seattle, Praga, Génova) hasta las experiencias más arraigadas: centros sociales italianos, experiencias europeas de lucha en torno a inmigración (luchas de sin papeles en Francia, Bélgica, Alemania, España)o los ecos de los movimientos populares de Latinoamérica (MTST, MST, Piqueteros, Zapatistas) nos hicieron reflexionar en un doble sentido. El primero, que un territorio de lucha no existe por sólo enunciarlo, nosotros hablábamos de "inventar barrio", ya que claramente no existía un barrio en La Estrella, y cada vez menos en nuestro Distrito. Y segundo, que la cercanía y todas sus metáforas políticas (comunidad, barrio, vecino, etc.) no eran una escala de agrupación "en sí".
El viaje hacia la ODS
Por este motivo iniciamos un viaje sin retorno a hacia nuevas formas de comprensión de nuestro espacio y a nuevas formas de organización política. Estaba claro que sin un dibujo más o menos claro de lo que sucedía a escala metropolitana y global nos sería imposible comprender el binomio agregación-lucha-territorio. Unas ideas que nos llevaron a un trabajo complejo que intentase desentramar direferentes temáticas en torno a las preguntas ¿qué es hoy lo territorial?¿qué es la comunidad, el barrio, lo social?¿qué es la política, la intervención, la lucha? Y estas preguntas no nos las hicimos solos. En intensos debates que van desde el Foro Social de Málaga de 2004 hasta los encuentros estatales de ODS de 2008, pasando por el Tinto de Verano (escuela de verano de movimientos sociales) y el Enredos (encuentro estatal de centros sociales) fuimos aclarándonos y perfilando una mínima hipótesis de trabajo que se concretó a través de una red estatal informal de discusión-apoyo-intervención, que tuvo su primera concreción en la Caravana Europea por la Libertad de Movimiento en 2006. Unos pasos, algunas veces perdidos que nos llevaron a esbozar una hipótesis de trabajo definida y que se repite, con variantes muy diversas en otras partes del Estado y de Madrid. Las Oficinas de Derechos Sociales serían una pregunta que englobase a todas las demás preguntas, y a la vez, una tentativa de respuesta que se artoculaba en torno a varios ejes:
1. La alianza precaria-migrante como nueva composición subjetiva de las luchas.
2. La construcción de Centros Sociales de 2ª generación como espacios (instituciones, dirían otros) de agregación y mezcla de las infinitas subjetividades sociales como espacio de producción política y cultural.
3. Dotar de forma-sindical a los conflictos. Generando dispositivos tangibles, visibles y efectivos que resuelvan problemas concretos y ayuden a transformar conflictos que se nos aparecen como individuales en luchas de corte más colectivo. Aquí se enmarcan las clases de español, las asesorías, los talleres, las asociaciones de inmigrantes y precarios, el ferrocarril clandestino (luchas banglas, asociación de sin-papeles) y otros muchos dispositivos similares.
4. Hipótesis-victoria. Como elemento central de todo nuestro trabajo, ganar batallas concretas personales y colecivas que den credibilidad a nuestro trabajo, que nos sirva para convencer y para ser creibles.
5. Territorio. Las Oficinas tienen también una dimensión territorial fuerte y tanto desde los centros sociales donde se ubican, como desde su trabajo cotidiano tratan de tener impacto a nivel metropolitano partiendo de núcleos de afinidad que en muchos casos son cercanos en el espacio pero que en la mayoría de casos son habitantes nómadas de territorios globales, afines en deseo, estilo de vida, etnia o problemáticas comunes.
Donde andamos ahora
El año pasado hicimos el primero curso completo de la ODS, y el balance fue muy positivo, con 140 alumnos y alumnas (40 de ellos más fijos) en las clases, con una media de 5 asesorías por miércoles, juntando a una veintena de profes y sobre todo, estabilizando las redes de trabajo en todos los ámbitos que nos propusimos, además de lanzar poco antes del verano la propuesta del rapeadero y poner en marcha el grupo de teatro y de vídeo, todas ellas un poco más débiles y empezando, este año tenemos como objetivos: 1. Terminar de estabilizar la ODS como dispositivo útil y eficaz. 2. Trabajar por construir un centro social con mayores sinergias (bar, producción cultural singular y propia) 3. Constitución y apoyo a Asociaciones de Inmigrantes (Senegal, Ucrania, Mali, Marruecos) 4. Apoyo a procesos de autoorganicación y defensa laboral de espectros precarios (MAYDAY, Taller de derechos, asamblea precari@s) 5. Fortalecimiento de redes a nivel metropolitano (otras ODS y espacios similares, Ferrocarril, Plataforma CIE´s), a nivel estatal (Coruña, Terrasa, Barcelona, Málaga, Sevilla, etc...)e incluso si llegamos europeo.
2. Relación con el barrio/investigación del distrito/chikiasamblea.
¿Quiénes son el “barrio” para el colectivo/asociació n? ¿qué formas de comunicación se tienen? ¿qué aporta Seco y cada uno de los colectivos al “barrio”? ¿y a la ciudad? ¿Cómo imaginamos la relación de Seco con el “barrio”? ¿y con el edificio de realojo y los chavales?. Documentos adjuntos: Investigación del distrito (Pinos)
APORTACIÓN DE LA ODS A LAS PREGUNTAS
“Por un barrio donde quepan muchos mundos”
...era un lema de Seco y en la práctica es así, con los cambios en la ciudad las últimas décadas, el barrio como espacio homogéneo, de gentes venidas del mismo sitio, con trabajos y viviendas semejantes y un hábito cultural (de relación, de uso del espacio…) similar se ha fragmentado. Hay muchos “barrios”, entendidos como comunidades de sentido, coexistiendo en el mismo espacio. Se dice que la sociedad hoy se agrega por “estilos de vida”, por situaciones e intereses más que por territorio geográfico. Las personas cruzan la ciudad varias veces al día y se encuentran con otros en lugares alejados del lugar de residencia; el precio de la vivienda y el alquiler también impide la permanencia en el mismo espacio. Y todo esto, y más, difumina el sentimiento de pertenencia al “barrio” geográfico como un elemento importante de la identidad y el sentimiento de reconocimiento en el “vecino” como persona cercana. En el caso de los migrantes, se puede dar que estén más conectados a redes internacionales que a la realidad barrial, a través de los canales de la televisión de origen o los locutorios, o a su red de personas del mismo origen, que se extiende por toda la ciudad o el Estado. Los problemas que los habitantes de los barrios tienen también sobrepasan el marco administrativo barrial, el caso del trabajo y la vivienda serían paradigmáticos pero también otros como la educaci´pon o la sanidad al no estar descentralizadas las competencias por Juntas Municipales.
Por la movilidad extrema de la población –diaria, metropolitana e internacional-, un Centro Social recobra un especial interés, al definirse precisamente como lo estable, que permite una acumulación temporal ya que es una referencia fija, de alguna manera un enclave que permanece mientras todo muta y se mueve. Un posible lugar de agregación, de creación del vínculo social, creemos nosotrxs, más por intereses que por proximidad geográfica, aunque lo primero revierta en lo segundo, al posibilitar que personas que viven cerca se conozcan. Llamarse “vecino” e interpelar a otros como tales es, para nosotrxs, más una voluntad, una práctica instituyente, que algo objetivo, el reflejo de la realidad; es una apelación a un tiempo anterior, al recuerdo de la “comunidad”, a cuando la gente se reconocía como con-otros por compartir el espacio de vida (no sólo residencia, sino trayectoria, sentidos y estilo de vida). Nosotrxs no creemos que sea el caso, las personas del mismo territorio ya no comparten sentidos y estilos de vida, pero queremos construir lazos sociales, componer el tejido social, fomentar la idea de que todxs vamos en el mismo barco y que nos irá mejor si navegamos juntxs; generar comunidad. La idea de “vecinxs” basada en la residencia es muy inclusiva y de hecho todavía queda en la memoria colectiva ese mundo de convivencia, reciprocidad y solidaridad, muy posiblemente mítico y más vinculado a la lucha por la supervivencia y la transformación social que a un “estado natural no corrompido”, pero que puede resultar útil para revivir el lazo colectivo y reconocernos como iguales en cuanto a derechos. Fomentamos ese universo mítico pero creemos que para hacerlo efectivo no basta con decirlo muchas veces, los lazos sociales que sustentan la comunidad son cotidianos, materiales y por deseos/sentidos compartidos.
Creemos que la gente no se junta por juntarse sino entorno a cosas que le importan y en ese proceso de juntarse por algo que importa, te conoces y generas vínculo. El vínculo que queremos generar no es sólo el de una comunidad bienavenida. La comunidad a la que aspiramos se preocupa por las condiciones materiales en las que viven sus miembros e interviene en una realidad más amplia, a nivel metropolitano, estatal y mundial. Por eso no nos sirve juntarnos con cualquiera que sea del barrio; queremos juntarnos con gente con ganas de cambiar las cosas. Hemos centrado las líneas de “cambiar las cosas” entorno a “derechos sociales”: vivienda, trabajo, cultura, cuerpo y libertad de movimiento. Para nosotrxs “barrio” son aquéllxs que quieren formar red alrededor de estos ejes. Intervenimos en un territorio pero que se amplia o reduce según las personas que forman parte del proyecto.
¿Cuál es nuestra relación con el barrio geográfico, entonces? La de ofrecer a las personas del barrio un punto de entrada a una red mayor, a una red de reciprocidad y lucha por los derechos sociales. La de difundir contenidos que difícilmente llegan por los grandes medios y abrir espacios de reflexión colectiva. La de co-gestionar un espacio público no-estatal donde poderse juntar y desarrollar sus inquietudes, dejar de ser usuarios y ponerse a producir.
De hecho, pensamos que se unirá más gente si exponemos nuestras apuestas que si animamos a una participación abstracta. Creemos que una voz disonante con el discurso oficial puede captar más la atención, en un contexto de sobreinformación, de aquéllos que tienen inquietudes y ganas de hacer; inmigrantes que vienen a clase han pensado que éramos un recurso municipal: no podemos dejarnos confundir con ONGs o la Administración. En Seco también teníamos una metáfora “la pantera pasa desapercibida pintando el mundo de su color”; hay que estar alerta con que por ser del mismo color ya no se nos vea, formemos parte del paisaje y no comuniquemos nuestras propuestas. También pensamos que con la heterogeneidad del barrio es imposible “que llueva a gusto de todxs”, no se puede agradar a la vez a un abuelito de 70 que a un joven de 20, a una inmigrante de 40 que a una señora de 60; cuando cada uno dice “los vecinos” está rellenando ese nombre con ciertas caras y no con otras, nunca es neutral. Nosotrxs nos comunicamos a través de nuestra página web, de los actos que hacemos, del boca-a-boca de las personas que participan, de las salidas por la zona y por la ciudad y el Estado.
Respecto a lxs chavales, habría que unificar criterios de actuación; quien esté realizando la actividad decide si entran o no, y si se decide que entran, tendría que haber un responsable atentx a lo que quieren/necesitan/hacen. Estaría muy bien que en cada permenencia, el grupo correspondiente pudiera dedicarle al menos 1 hora a los chavalxs para que pudieran disfrutar del Centro Social.
3. Actividades comunes/fiestas/actividades culturales
Vistas las líneas de trabajo de cada colectivo/asociació n, ¿qué cosas vemos en común? ¿dónde nos encontramos? ¿qué actividades puntuales y permanentes queremos hacer junt@s?. Las actividades culturales, ¿cómo queremos que sean? Las fiestas, ¿para qué y para quién? ¿qué actividades incluyen? ¿qué relación con el barrio construyen? ¿qué hacemos este año?.
Documentos adjuntos: Sobre la producción cultural (ODS). Además de este breve texto que presentamos el año pasado se puede echar un ojo a algunos libros comoProduccion cultural y practicas instituyentes. Líneas de ruptura en la crítica institucionalo el texto Producta50. Una introducción a algunas de las relaciones que se dan entre cultura y economía. Para tratar la cuestión específica del Copyleft y algunas propuestas de lucha en ese sentido se pueden ver el Manual de Copylefty el proyecto EXGAE .
4. Organización interna
¿Cómo valoramos las reuniones y normas de las que nos dotamos el año pasado? ¿hay propuestas de cambio? ¿Cómo ha funcionado la convivencia en el centro social? ¿hay propuestas de mejora? Participación de los colectivos vs. usuari@s.
Documentos adjuntos: Reglamento de Seco
5. Financiación/ subvenciones/ federación de asociaciones
¿Cómo podemos auto-generar recursos para el centro? ¿qué subvenciones podemos pedir para el próximo curso? ¿nos beneficia ser una federación?. Documentos adjuntos: Documentos para la constitución de una Federación de Asociaciones (Pinos)
6. Proyecto de cafetería
¿Nos interesa abrir una cafetería en el centro social? ¿para qué y para quién? ¿cuándo y quién abriría?.
Documentos adjuntos: Proyecto de Bar de la ODS
7. Limpieza/obras
¿Cómo nos organizamos para que el Centro social esté limpio y agradable? ¿qué necesitamos de infraestructura para hacer nuestras actividades? ¿cómo podría estar más bonito?
